Todo indica que el mundial es una pichanguita para los equipos sudamericanos ya que estos lideran sus grupos y ganan todos los partidos por goleada. Argentina, Paraguay y Brasil son la amenaza del resto de los equipos ya que tienen un nivel de juego muy elevado y una condición física que deja sin aliento a los contrincantes.
El jugador que se encuentra frente a un sudamericano tiembla de miedo ya que el cualquier segundo se puede desprender de él para ordenar rápidamente una jugada de gol. Así mismo los entrenadores de otros grupos están que planean nuevas estrategias de defensa ya que los latinos ya superaron todas.
Es como si los latinoamericanos tuviéramos el don de maniobrar con el balón de futbol, como si ya supiéramos como va reaccionar el contrincante, como si el balón y las piernas fueran uno, como si nuestra alma fuera un hincha que nos alienta a salir adelante.
Desde mi punto de vista es cuestión de tiempo, es casi seguro que la copa se la lleva un país latinoamericano, es más que seguro que la fiesta que se vivirá en esta parte del mundo dejara nuevamente la gloria en toda su población.
